La famosa huerta valenciana se desarrolla principalmente durante el periodo islámico. Los musulmanes desarrollaron una importante infraestructura de acequias y azudes para el riego, y también nos dejaron un órgano de justicia para gestionarla, el Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia.
Actualmente, a pesar del crecimiento de la ciudad, todavía podemos encontrar un trocito de este paraíso árabe en el que conocer sus cultivos, chufas y cítricos, y disfrutar de sus manjares con una paella valenciana o la deliciosa horchata con D.O.